Testimonios                                                    

                                            Testimonios 1   
Principal         Escríbenos... y recuérdanos en que ciudad y/o país te encuentras!!!

 

 

 

 Principal
Testimonios 1
Testimonios 2
Testimonios 3


Trastornos en la alimentación? Comedor compulsivo, sobrepeso, obesidad, bulimia o anorexia?


Testimonios recibidos de miembros de OA (1)


  • "RECUPERANDO LA VIDA EN O.A.

Mi experiencia  en el programa me ha devuelto la vida, la esperanza y la fortaleza.

Antes de O.A. no me sentía parte de una familia, de un equipo de trabajo, o de una comunidad, era como si tuviera el mandato de ¨no pertenecer¨ como si el aislamiento y el egocentrismo fueran la única opción en mi vida, antes no disfrutaba con mi familia salía muy temprano en la mañana y regresaba cuando la mayoría  estaban ya descansando, en mi profundidad el resentimiento y la inconformidad por no tener unos padres perfectos y unas hermanas excelentes me producían rechazo  por eso siempre o la mayoría de mi tiempo estaba por fuera, no vivía en mi casa, no compartía con mi familia, no fui amada y no ame, no ¨estaba¨, mi aislamiento era tal que mi única compañía era la comida, cuando empecé a comprender el origen de esta enfermedad de comer compulsivamente y sus manifestaciones en mi cuerpo, en mi mente, en mis emociones y en mi espíritu, entendí que el exceso de peso era una barrera que yo creé para que nadie se me acercara o me tocara, para que nadie me hiciera daño. Mi obesidad se asemejaba a una muralla irrompible que ni las más estrictas dietas, ni las pastillas más poderosas pudieron moldear.

Mi cuerpo sólo respondía a mi obsesión por estar delgada, pero comiendo y viviendo como yo quería, haciendo mi voluntad. Cuando hice conciente esta  locura  entendí como conociendo mis emociones , mis defectos de carácter, y mis falsos sueños y expectativas podría detener esta enfermedad que me acecha, que es parte de mi, que es mi anestesia.

O.A. me enseña  que hay otra realidad  para mí, que yo sola no puedo, que si mi declaración de impotencia frente a la comida y a mis deseos es honesta estoy recuperando mi vida, mi tamaño y mi peso  normal.

La soberbia es el defecto de carácter más fuerte que tengo , me hacia creer la supermujer, que nada hacia mal, que nunca se equivocaba, que era indispensable, que era el centro de atracción , que nunca se cansaba, que lo que me pasaba a mí era lo único importante , para mi ¨yo ¨ era el centro , todo giraba a mi alrededor y con mi consentimiento.  Cuando las cosas no salían como yo lo deseaba la ira no esperaba para apoderarse de mí, en muchas oportunidades no lo expresaba y se me acumulaba en mis órganos, en mi grasa, en mi piel, en mis respuestas agresivas, en mis desmedidas ansias de comer , esta manera de vivir empezó a cambiar con el programa de los doce  pasos y las doce tradiciones.

Además me ha permitido disfrutar de la compañía de mi familia o por lo menos permanecer  más tiempo en mi casa con mi familia, me ha devuelto otras sensaciones, me ha disminuido las ansias de comer, he descubierto que antes ¨ la comida sustituía el amor ¨ y  ahora me dispongo a amar a las personas y a dejar que me amen.

La aceptación de la realidad como  es, y  el pedir ayuda – esto último si que ha sido difícil para mi- la supermujer pidiendo ayuda, suplicando a DIOS  que no me abandone en los momentos donde la comida no esta, las personas no hacen lo que quiero, cuando no sé algo, cuando evado responsabilidades, cuando las dificultades aparecen, cuando las pérdidas son inevitables.

El contar con los miembros de O.A. cuando me siento mal, cuando lo único que quiero es comer, no ha sido fácil,  yo no se pedir, me parece como si al hacerlo me vuelvo vulnerable, se va perdiendo mi muralla, mi barrera y los otros y otras puedan alcanzarme y amarme.

Cuantos miedos existen en mi que  me impiden  relacionarme adecuadamente?

•          La necesidad de aprobación.

•          El miedo al abandono

•          La obsesión  por el otro  o la otra, yo quisiera que fuera solo para mí y  que siempre  este disponible para mí y que además haga lo que yo quiero.

•          Mi inmadurez emocional es tan grande que me comporto como una  niña caprichosa y obsesiva, no se digerir mis emociones y mucho menos la vida, lo que me ocurre, soy intensa pero con lo que me agrada y siempre doy la espalda a lo que me contraría.

Yo no tenía límites : no conocía la moderación, las medidas, las proporciones, tenía un mundo ilimitado para mí, quería infinidad de bienes materiales, de comida, de amor, de poder, de prestigio, de reconocimiento, no me bastaba con una porción, me sentía engañada, YO lo merecía todo y un poco más.

Mi vida esta transformándose con el toque divino de mi poder superior, El es el único  que me da la fuerza, la buena disposición, el sano juicio, con el ¨hacerlo fácil ¨ es posible.

Mi vida es diferente y se que este proceso es para toda la vida, el detener el trabajo con los doce pasos es dejarle la puerta abierta a mi enfermedad.

  • MARA - Medellín, Grupo la Abstinencia                         Siguiente ...


 

  • Estoy aprendiendo a vivir feliz

Durante mucho tiempo… siempre que cometía errores, duraba días diciendo que yo no sabía hacer las cosas, claro  como era una enferma, como era una burra y mil cosas más, el castigo por mis errores era severo y caía en depresión sintiendo que todo lo que había hecho en mi vida no  valía  nada porque ahora la había embarrado, en ese momento comenzaba la conmiseración y posteriormente un gran esfuerzo para salir del hoyo que yo misma había cavado…

Hoy sigo cometiendo errores diariamente, porque estoy en  proceso de aprender, pero ahora hay una gran diferencia,  se que puedo seguir adelante con mi vida y mis proyectos y veo que cada cosa  que sucede hace parte de mi camino y de mi aprendizaje.

Cada vez veo más en mis  errores  oportunidades y no derrotas, me levanto rápidamente del letargo que me llevaba a la depresión y la auto conmiseración, he aprendido a ser benigna conmigo misma, así  he podido comenzar a serlo con  las demás personas, estoy aprendiendo a ser más flexible conmigo y con  el resto de la gente  y he comenzado a ser más amorosa al decir lo que necesito.

Cada día que pasa siembro con más alegría, aprendo con mas alegría, y lo más importante he  comenzado a entender a los demás,  a juzgarlos menos,  como lo he venido haciendo conmigo, todo ha sido un proceso  y he necesitado tiempo para aprender,  pero ya no me importa no aprender tan rápido como quisiera, ahora se que todo  es un proceso perfecto que me lleva a aprender y  a disfrutar de cada momento sin pensar en los resultados, se que me queda mucho por aprender, pero mi visión de la vida está en constante transformación,  eso es lo importante.

Dios pone en mi camino lecciones para que yo aprenda a vivir  feliz, no para hundirme  en ellas  sin conciencia de que son en mi beneficio, ahora acepto mis lecciones, agradezco por ellas y sigo con mi vida sin dar un paso atrás.

bullet

México, agosto 2004                                                              


  • LA ESPIRITUALIDAD Y EL PESO

Cuando llegué al programa creí que el único problema que tenía era el sobrepeso, para mi sorpresa  encontré algo bien distinto, el peso es solo la punta del iceberg, la raíz es mucho más profunda, más que sobrepeso estoy enferma. OA me mostró que comer compulsivamente es una enfermedad física, emocional y espiritual y para que me pudiera recuperar era preciso trabajar más allá del aspecto físico.

Lo primero que hice fueron los instrumentos de recuperación, estos me han ayudado a salir del aislamiento, a poner la mente en acción, a buscar ayuda, a tener momentos de quietud y tranquilidad, a practicar nuevas cosas, aquellas que antes no hacía. La mayoría de nosotros en el afán por perder peso empezamos con un estricto plan de comida, por cierto muy parecido a las dietas que antes hicimos, solo que este plan no funcionará a menos que se acompañe de un trabajo interior y es ahí donde radica la esencia de los pasos en mi vida.

Gracias a Dios, al programa de Comedores Compulsivos Anónimos y a mi buena voluntad las cosas han cambiado, solo por hoy continúo comprometida con mi abstinencia, lo que se ha hecho cada vez más fuerte, no es que ya no tenga problemas con la comida y que esté curada, es que hoy mi actitud es otra, si me equivoco reconozco mi error, lo enmiendo retomando mi compromiso para estar abstinente solo por hoy.

El trabajo de los 12 pasos me ha conectado con un poder superior a mi, (que es supremo y que es comunidad), conmigo para que me conozca y me ame y con el mundo exterior para que aprenda y crezca con el, los pasos han obrado en mi haciendo posible que experimente un despertar espiritual que me lleva a que hoy piense, actué y hable diferente, lo que está estrechamente ligado a mi manera de comer.

Antes de conocer el programa de recuperación de OA, yo comía por todo y era lógico que con tanta comida tuviera sobrepeso, a pesar de ser consciente que mis emociones estaban relacionadas con comida no tenía el poder para cambiarlo, las 3 nutricionistas que visité cuando hacia dieta me mostraron qué debía comer y cuanto pero no era capaz de seguir sus instrucciones, solo con la práctica de los 12 pasos de OA pude entender que tenía que cambiar mi forma de actuar y relacionarme con las personas y por mi propio bien estaría dispuesta a hacer lo que fuera necesario y ello exigía cosas completamente nuevas para mi, como escribir todas las mañanas que me iba a comer durante el día, leer el libro Solo por Hoy, hacer una oración pidiendo abstinencia, moderación y serenidad, escribir como me siento y como he reaccionado durante el día, asistir mínimo a 3 reuniones cada semana, llamar por teléfono pidiendo ayuda y buscar un padrino con el que pudiera hablar todo lo que estaba viviendo y sintiendo, estos pequeñas cosas me ayudaron a entender que la comida tenía una función en mi vida, solo que yo me desbordé y busqué llenar todas mis emociones con ella.

En el proceso he llegado a creer que si le entrego mi vida a un Poder superior el se encargará de darme sano juicio, es decir, cordura para escoger adecuadamente lo que debo comer y para que enfrente todas las situaciones sin esconderme en el exceso, me ayudará a sentir lo placentero y lo desagradable sin derrumbarme, me sostendrá en todos los momentos de mi vida, me iluminará para que actúe de acuerdo con lo que me beneficia, mantendrá mi actitud hacía la comida en la perspectiva que debe estar, si esto funciona así, veremos los resultados antes de la mitad del camino, es cierto que cada persona tiene un organismo diferente y necesitará de un tiempo específico para reducir su sobrepeso, pero si no hay honestidad aun cuando intentemos justificarnos, nuestros actos nos mostraran que hace falta disposición.

Con toda esta reflexión no intento poner en tela de juicio el proceso de nadie, mi intención es darles lo que yo he recibido y lo que me ha servido, me duele ver a mis compañeros que se desgastan y desmotivan porque el tiempo pasa y los kilos no desaparecen y los entiendo porque si este es un aspecto de la enfermedad es lógico que a pesar de entender que somos más que peso anhelemos reducir el tamaño de nuestro cuerpo, el programa es muy claro nos pide honestidad y disposición, se que no es fácil tener abstinencia y moderación repentinamente, pero es importante que nos preguntemos ¿Estoy a gusto con el tamaño de mi cuerpo?, he hecho lo suficiente para dejar de comer compulsivamente?, estoy haciendo un plan de comida moderado?, ¿el plan de comida que escribo es el que realmente consumo?, ¿sigo las instrucciones que se me dan en los folletos Compromiso a la Abstinencia, El Plan de Comida y los Instrumentos de Recuperación, entre otros?.

Desde lo que he vivido creo que si estoy abstinente estoy más cerca de Dios, puedo verlo, sentirlo y encontrar el sano juicio para consumir lo que mi cuerpo necesita y para entender que la comida en exceso arruinará mi contacto con El.

Dios quiere que yo sea feliz, que yo esté bien y si la pérdida de peso me trae alegría no tengo porque negármela ya que hace parte de la recuperación física de la enfermedad de comer compulsivamente, se que Dios hace por mi lo que yo no puedo y que no alcahuetea mi pereza haciéndome lo que a mi me corresponde, cada vez que sigo las sugerencias del programa siento que me estoy recuperando física, emocional y espiritualmente.

Para terminar quiero dar las gracias a los compañeros que han compartido conmigo lo que a ellos les ha funcionado, aquellos que fueron insistentes en que escribiera mi plan de comida, que me sugirieron pesarme una vez al mes y que me motivaron para que sacara los alimentos compulsivos solo por el día de hoy, gracias a Dios, a ustedes y a otras personas he conseguido lo que sola no he podido.

  •  Estrella, Medellín. 2003                                                         Siguiente ...


 

Principal ] Arriba ] Bienvenida ] ¿Es usted CC?   ] Todas las tallas ] Invitación ] ¿Cómo empezar? ] A las familias del CC ] Abstinencia ] No te comas ... ] Qué nos ofrece OA ] Fuerza de Voluntad? ] Instrumentos ] Doce Pasos de OA ] Doce Tradiciones OA ] Doce Conceptos OA ] Promesas ] Historia de OA ] Literatura ] Sitios de reunión ] Sitios Web OA-CCA ] Eventos OA ] Estatutos ] Manual Intergrupos ] Preceptos ]

Enviar correo electrónico con preguntas o comentarios sobre este sitio web a
E-mail: info@oacolombia.org
Copyright © 2003 Comedores Compulsivos Anónimos
Última modificación: 10 de Octubre de 2009